B'nei Yisra'el בני ישראל

שמע ישראל אדני אלהינו אדני אחד

Thursday, May 11, 2006

B'nei Yisra'el בני ישראל



Proclamamos la pronta restauración de las Dos Casas de Yisra´el : Beit Yosef y Beit Y´hudah, a la vez que proclamamos y anunciamos la unidad y unicidad del Elohim de Yisra´el, según lo establecido y revelado en Su toráh. Asímismo, proclamamos el amor a su nombre a través de las palabras del Shemá:

"Shema Yisra'el, Adonai, eloheinu, Adonai Ejad"

"...Así ha dicho Adonai el Señor: He aquí, yo tomo el palo de Yosef que está en la mano de Efraím, y a las tribus de Yisra’el sus compañeros, y los pondré con el palo de Y’huda, y los haré un solo palo, y serán uno en mi mano... y les dirás: Así ha dicho Adonai el Señor: He aquí, yo tomo a los hijos de Yisra’el de entre las naciones a las cuales fueron, y los recogeré de todas partes, y los traeré a su tierra; y los haré una nación en la tierra, en los montes de Yisra’el, y un rey será a todos ellos por rey; y nunca más serán dos naciones, ni nunca más serán divididos en dos reinos"

Y’chezki’el 37:19-22

Información General


La comunidad del Señor de los cielos y la tierra -los creyentes en el Di-s de Yisra'el- ha sido, en su gran mayoría, influenciada con algunas prácticas y doctrinas paganas [contrarias a la Palabra revelada de HaShem - Bendito se su nombre] que han entorpecido el crecimiento espiritual de los creyentes, y no han permitido que éstos disfruten de las bendiciones plenas que el Padre ha ofrecido a aquellos que le adoran y sirven en espíritu y en verdad.

Debido a lo anterior, existe un alto grado de ignorancia doctrinal morando en muchos círculos del pueblo no Judío de Adonai Elohim, tanto en lo que respecta a su relación, trato e identidad con el pueblo Judío de Yisra’el, como también en su relación con Adonai Todopoderoso. Bendito sea su nombre.

Muchos ignoran, -¡sorprendentemente!- que el pueblo Hebreo está formado por doce (12) tribus y que un momento (721 A. e C.) de su historia como nación diez de estas tribus fueron conquistadas, exiliadas y dispersas a lo largo y ancho del imperio conquistador y por el resto del mundo. Dispersión que continuó hasta nuestros días y que fue el resultado del juicio y castigo divinos por haber preferido ellos las costumbres paganas de las naciones que les rodeaban, en lugar de regirse por los principios de vida que emanan de la Toráh sagrada que les había sido entregada por mediación de Moshe rabeinu.

En su dispersión por las naciones paganas, estas tribus de la Casa de Yisra'el llegaron a convertirse en aquello que tanto anhelaba su corazón pecaminoso, melo hagoyim, paganos de pura cepa. Con el paso del tiempo, las nuevas costumbres adoptadas y los matrimonios mixtos con los paganos ocasionó que pronto se olvidaran de su Di-s, de su identidad y su herencia israelita y en su lugar, adoptaron las costumbres y prácticas paganas de los lugares a los cuales fueron desterrados. Se desligaron de todo aquello que los unía con el Di-s de Yisra'el y los diferenciaba de las demás naciones.

Sin embargo, Hashem, bendito sea Su nombre, prometió que su enojo con la Casa de Yosef no duraría para siempre. Al final de los tiempos, Él mismo haría retornar a sus ovejas dispersas por los cuatro puntos cardinales y estas habrían de morar nuevamente en eretz Yisra'el.

A su debido tiempo, y en cumplimiento a las profecías antiguas, apareció la figura de nuestro bendito y amado tzadik y maestro, Y'shua ben Yosef, quien comenzó la labor de restauración de las sendas antiguas y la re-unificación de las ovejas perdidas de la Casa de Yisra'el de regreso a su redil Hebreo. Su bendita persona, labor y mensaje han sido, lamentablemente, objeto de malentendidos y tergiversaciones provenientes de ambas Casas de Yisra’el. Esto ha sido la causa de muchos obstáculos que se interponen en el camino de la reconciliación y restauración de las promesas hechas a Yisra'el por Adonai-Elohim todopoderoso. Bendito sea Su nombre.

La enemistad y paganismo infiltrados en ambas Casas han venido a constituir una piedra de tropiezo y muro de separación para que los líderes religiosos de la Casa de Y'hudah no reconozcan la autenticidad de aquellos hijos pródigos de Yisra'el que no son Judíos y que sin embargo pertenecen también a la nación y tierra Hebreas.

Sin embargo, Adonai Adoneinu, sabe quiénes son y dónde se encuentran todas y cada una de estas ovejas perdidas, y es El quien está causando que en los corazones de estos efraimitas, o israelitas no-Judíos por una parte, y de los Anousim (Judíos asimilados de ascendencia hispana) por otra, surja una atracción de regreso a su tierra, su pacto y a sus hermanos.

Ahora bien, para que estos efraimitas cuenten con el reconocimiento de la Casa de Y'hudah, es necesario que abandonen sus creencias y prácticas paganas y heréticas que son tan contrarios al espíritu de la Toráh. Así como también es necesario que reconozcan que la Casa de Y'hudah ha sido puesta como guardiana de la Palabra revelada de Adonai Adoneinu, y que como tal, ha sido investida con la autoridad para juzgar en estos asuntos.

Por otra parte, es también necesario y de suma importancia que Y'hudah no cierre sus ojos y oídos espirituales a la obra de restauración comenzada por Y’shua ben Yosef hace casi dos mil años, y que tenga la sensatez y honestidad requerida para diferenciar y desechar todas aquellas distorsiones en torno a la persona de nuestro querido tzadik y divorciarle de aquellos que han actuado muy en contra de sus enseñanzas. Tal labor no es sencilla pero tampoco es imposible, y todo aquel que sea honesto en su búsqueda de la verdad, descubrirá que ni aun las tinieblas más profundas y oscuras de la superstición, el prejuicio y la ignorancia logran ocultar su brillo.





Correo electrónico: bnei.yisrael@gmail.com

 

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